Continuidad operativa

Continuidad operativa

Cómo sostener el negocio en escenarios crítico

Un encuentro exclusivo donde líderes de distintas industrias compartieron cómo están abordando la continuidad operativa en un entorno cada vez más exigente.

La continuidad operativa en el centro de la conversación

En esta edición, la continuidad operativa se abordó desde una mirada de negocio, poniendo el foco en cómo impacta directamente en la operación y en la capacidad de respuesta de las organizaciones.

A lo largo del evento se trabajaron temas como:

  • El impacto real que tiene una interrupción en la operación
  • Cómo evolucionó el rol de la tecnología en la toma de decisiones
  • Qué factores definen hoy la resiliencia de una organización
  • Cómo equilibrar la necesidad de innovar con la exigencia de sostener la operación

La conversación permitió poner en contexto estos desafíos y entender qué implica gestionarlos en un entorno donde la continuidad ya no es opcional.

Panel: continuidad operativa desde la experiencia

El panel llevó la conversación a la práctica, a partir de la experiencia de organizaciones de distintas industrias.

Se compartieron miradas sobre cómo la tecnología impacta en la operación del negocio, cómo se incorpora en la toma de decisiones y qué implica hoy sostener la operación en un entorno donde la exigencia es cada vez mayor.

Quiénes participaron
  • Patricia Torrado – Gerente General, Bolsa de Valores de Montevideo
  • Diego Larrosa – CTO, Mosca Hnos.
  • Rosana Miguez – Gerente Tecnología & Información, Matriz
  • Gabriel Silveira – Socio, Transformación Digital y Analítica Avanzada, CPA Ferrere

Moderado por Inés Jakubovski, CEO de Willinn.

Charla: puntos ciegos en la continuidad operativa

La charla estuvo a cargo de Alejandro Legazcue, Head of Cloud Services, y Federico Touriz, Head of Mission Critical en Willinn.

A lo largo de la presentación, se planteó un cambio de enfoque sobre cómo entender la continuidad operativa: el problema no es si los sistemas fallan, sino qué pasa con el negocio cuando eso ocurre y si realmente estamos preparados para ese momento

Un entorno más frágil de lo que parece

Uno de los conceptos centrales fue que hoy las organizaciones operan en un contexto mucho más frágil que en el pasado.

Los riesgos dejaron de ser aislados y previsibles para pasar a ser globales, simultáneos y muchas veces fuera del control de la organización. Factores como la dependencia de servicios digitales, cambios regulatorios o interrupciones en infraestructura crítica pueden impactar en cuestión de minutos.

Este cambio de contexto implica que los modelos tradicionales, basados en estabilidad y control, ya no son suficientes para sostener la operación.

La falsa sensación de seguridad

Muchas organizaciones siguen confiando en infraestructuras que “siempre funcionaron”, bajo la lógica de que si no fallaron hasta ahora, seguirán funcionando.

Sin embargo, ese historial responde a un contexto distinto, con menos exposición, menos dependencias y menor velocidad de cambio.

Hoy, esa “robustez” puede ser engañosa.

Lo que antes era estable, hoy puede ser frágil frente a amenazas modernas como ciberataques, fallas en servicios externos o cambios en el entorno

El impacto real de una interrupción

A través de distintos ejemplos, se mostró cómo las caídas de sistemas afectan directamente la operación de las organizaciones.

Desde plataformas de pago fuera de servicio hasta interrupciones en sistemas críticos, los incidentes no solo detienen procesos, sino que impactan en ingresos, experiencia de cliente y confianza.

Además, muchas de estas interrupciones no tienen visibilidad pública ni análisis posterior, lo que dificulta aprender de ellas y anticiparse.

El problema no es que ocurra la caída, sino no estar preparados para gestionarla

Riesgos que no siempre son visibles

Gran parte de la exposición no está en lo evidente, sino en factores que suelen quedar fuera del análisis:

  • dependencias logísticas (repuestos, tiempos de reposición)
  • infraestructura sin redundancia real
  • procesos poco definidos o no probados
  • dependencia de conocimiento en personas específicas

Estos elementos generan fragilidad operativa, incluso en entornos que a simple vista parecen estables.

Muchas veces el mayor riesgo no es tecnológico, sino operativo.

Backup no es continuidad

Uno de los puntos más relevantes fue la diferencia entre tener respaldo de la información y poder sostener la operación.

El backup resuelve la recuperación de datos, pero no necesariamente garantiza la continuidad del negocio.

Recuperar un sistema puede implicar reinstalar infraestructura, reconfigurar entornos y recién entonces volver a operar, lo que puede llevar horas o incluso días.

No se trata de tener los datos, sino de cuánto tiempo lleva volver a operar, la continuidad se mide en capacidad de respuesta, no en almacenamiento.

Una idea central

La continuidad operativa no es un producto.

Es una estrategia que combina infraestructura, procesos, personas y preparación para responder ante escenarios adversos.

Implica diseñar la operación contemplando fallas, entendiendo dependencias y definiendo cómo actuar cuando los sistemas dejan de funcionar.

No se trata de evitar el incidente, sino de asegurar que el negocio pueda seguir funcionando a pesar de él

Llevá estos conceptos a tu organización

La continuidad operativa no se resuelve con una herramienta puntual, sino con decisiones que impactan directamente en la forma en que el negocio opera.

Si te interesa evaluar estos puntos en tu organización y entender dónde están los principales riesgos, podemos trabajarlo en conjunto.

Contáctanos y sigamos hablando.